lunes, 4 de noviembre de 2013

13th Istanbul Biennial

En octubre, tuve la oportunidad de viajar a Estambul, no me lo pensé dos veces. Gracias a cinco integrantes de Together Turkey que organizaban un intercambio, pude disfrutar de una semana de alojamiento y dietas en Turquía. Y estaréis pensado: ¿Cómo lo hiciste? Qué suerte. Pues si, fue suerte en gran parte, pero también es verdad que si me lo hubiera pensado media hora, le habrían dicho a otra persona y que si no hubiera estado alerta, jamás me habría enterado. Con esto quiero decir a que hasta las cosas que 'te vienen regaladas', tienen poco de regalo y requieren de energía e ímpetu.
El mismo día que me enteré de la posibilidad de este viaje, estaba en clase de escultura apuntando el trabajo que nos indicaba el profesor, echar un vistazo por internet a la Bienal de Estambul y elegir a uno de los artistas como referente. Pocas horas más tarde todo era la hostia y se hilaba por arte de magia.

El tema a reflexionar durante el intercambio era el papel de los medios de comunicación en Turquía,  por grupos, debatimos y elegimos una vía a través de la cual estudiar el tema en cuestión. Yo estaba en el equipo de video, y tras compartir impresiones y formularnos ciertas preguntas que nos parecían importantes, le propuse a mis compañeros ir a la Bienal, dejarnos empapar por todo y ver allí mismo qué conceptos y pensamientos rondaban las mentes de los visitantes.

Al día siguiente tuvimos la oportunidad de visitar la central del periódico Today's Zaman, asistimos a una conferencia con el periodista Bülent Keneş  una hora y media en la que pudimos hacerle todas las preguntas que quisimos. Valoré que nos regalara su tiempo, siempre hay que valorar eso, pero también es cierto que cuando le hice mi pregunta no respondió absolutamente nada de lo que yo preguntaba. Nos habló de que los columnistas de su periódico tenían total libertad e incluso habló de casos concretos en los que el gobierno había intentado que eso no fuera así; nos habló de que tienen que existir distintas opiniones, que es interesantes discutirlas y que tiene que haber libertad. Yo estaba encantada con todo lo que subrayaba, pero no acababa de creérmelo.
Y efectivamente cuando el día siguiente hablamos con jóvenes y no tan jóvenes sobre los mismos temas, nos hicieron saber que este periódico es como otros tantos, promulgan un ideario que no siguen. Fué entonces cuando comprendí que de eventos 'tan rebeldes' como la bienal, no quieren oír hablar. Mi pregunta era muy concreta, y por eso fue circundada hasta el desvanecimiento de la misma.
-¿Cree usted que la 13a edición de la bienal de Estambul ayudará a alcanzar una verdadera libertad de expresión en este país?.
¿Qué iba a decirme? ¿Que por supuesto que si, y que las protestas del parque Gezi han sido un verdadero despertar? No, se dedicó a estar casi dos horas soltando el speech de memoria y luego nos llevó a una sala llena de té y galletitas.

Más tarde, nos encaminamos al lugar que mas miedo me daba, la bienal. Y digo miedo porque tenía altas expectativas y eso suele acabar mal. Afortunadamente éstas excedieron lo imaginado, y tras visitar todos los espacios del evento creció en mi una sensación de eufórica ironía. La gran mayoría de las piezas que llamaron mi atención destilaban esto. Era algo ácido estar viendo cómo denuncian cuestiones injustas y duras y tu sin poder parar de reir.
Pero lo que más me enseñó la bienal fué hablar con las personas. A veces no sé si a cuantas más diversas opiniones conoces más 'idea acertada' tienes o si esto lo único que hace es enturbiar la 'realidad'. Para mi, esta vez fué lo primero.
De las entrevistas, nos quedamos con una. Tiene subtítulos porque grabamos con un móvil y el sonido es nefasto. Disculpad los posibles errores, imaginad subtitular a un turco hablando inglés siendo española.

from imashak on Vimeo

Ahora conozco una realidad más, o al menos, la atisbo en el horizonte. El siguiente paso tras pensar esto fue trasladar las preguntas a mi país: ¿Tenemos libertad? Mi conclusión me dejó de mala hostia y sin armas, como me suelo quedar cuando pienso en política. En España tenemos tanta libertad de expresión que medra la libertad de acción. Vamos por la calles vociferando y cagándonos en todo, pero estamos estancados. Luego están esas pocas personas que realmente actúan y ponen los cojones sobre la mesa, a estos les dan de hostias por miedo a lo que puedan conseguir con sus ideas y 'asunto arreglado'. Pero obviando estos insólitos paisanos, creo que somos unos adolescentes que no tienen hora para llegar a casa y por eso ya ni salen de fiesta.

¿QUÉ PASO HE DE DAR AHORA?

ARIADNA CHEZRAN




Enlaces de interés:
- Catálogo BIENAL ESTAMBUL 2013
- Sobre la bienal 1 · Metrópolis La2 tve
- Sobre la bienal 2 · Metrópolis La2 tve